GESTION AMIGABLE DE LA SALUD: G. A. S. Blog´s

.. x una Gestión5ngestión ..

Archivo para marzo 9, 2010

La Reforma de la Atención Primaria en España

El concepto de Atención Primaria aparece por primera vez en el Informe Dawson en 1920, en el que se diferenciaba un nivel asistencial específico para los centros primarios de salud. En1978, la Conferencia de Alma Ata destaca la importancia de la Atención Primaria y se discuten los principales problemas sanitarios de los países en vías de desarrollo, estableciéndose que la Atención Primaria es la estrategia para alcanzar Salud para todos en el año 2000. En 1978 la OMS definía a la Atención Primaria como el primer eslabón de una atención de salud continuada y en el informe publicado en el 2008 señala la necesidad de reorientar los sistemas de salud hacia la Atención Primaria.
En España en 1978, el acuerdo con las Comunidades Autónomas facilitó la ordenación territorial sanitaria (RD 2221/1978, de 25 de agosto), mediante las normas de confección del mapa sanitario, requisito previo para la reestructuración de la Atención Primaria. En 1980 y 1982 se publicaron los mapas sanitarios de Cataluña y del País Vasco, respectivamente, con una primera planificación de necesidades y objetivos en cuanto a la red de centros de Atención Primaria. Asimismo, en 1978 se crea la especialidad de médico de familia, y es a partir de 1995 que se establece su obligatoriedad para el ejercicio en atención primaria. Las primeras modificaciones estructurales y organizativas introducidas en centros de medicina ambulatoria se realizaron en el año de 1981. En ese mismo año, se inició la transferencia a Cataluña, 1984 a Andalucía, 1988 Valencia y el País Vasco, hasta su finalización en el 2001, tal es así que el desarrollo y funcionamiento de la Atención primaria es competencia de cada una de las 17 Comunidades Autónomas. Bajo este contexto es que en 1984 se puso en marcha en España el proceso de reforma de la Atención Primaria de Salud, y en 1986 con la Ley General de Sanidad, se establece que el modelo sanitario español está basado en la Atención Primaria de Salud. Los principales cambios con la reforma de la atención primaria fueron: aproximar la atención sanitaria a la población a través de un modelo único para toda España (actualmente con excepción de las Entidades de Base Asociativa en Cataluña); incorporar una visión comunitaria de la atención sanitaria a través de la integración de los programas de promoción de la salud, de prevención de las enfermedades, y las actividades de curación; construir establecimientos de salud con material e instrumental adecuado; implementar una cartera de servicios (a partir del 2006 por Real Decreto 1030/2006, se establece la cartera de servicios comunes en todas las comunidades autónomas); ampliar el horario de trabajo, de 2 a 7 horas diarias, pago por salario a los profesionales de salud, distribución en cupos y la asignación de un médico de cabecera a los asegurados; señalar el papel de filtro para el médico, y con un cuadro de especialistas al que derivar de acuerdo a las necesidades de los pacientes; formar equipos interdisciplinarios/multidisciplinarios (médicos, enfermeras y pediatras) y fomentar el trabajo en equipo; introducir los primeros modelos de historia clínica como herramienta cotidiana de trabajo y su informatización, fomentar las actividades integrales en las visitas domiciliares; fomentar actividades no asistenciales (investigación, docencia, capacitación)etc. Y como con todo cambio, han surgido problemas, siendo los principales: en más de 25 años el gasto sanitario público ha permanecido en un 16% pese al incremento de necesidades de la población; la Atención Primaria se ha convertido en la puerta de salida, con los médicos de cabecera que incorporan actividades indicadas y que pueden ser realizadas por los médicos especialistas (prescripción de medicamentos, bajas y procedimientos); dificultad para formular políticas en el área de Salud Pública; rigidez de un sistema muy burocrático (las actividades de tipo burocrático suponen el 40% del tiempo del Médico); poca definición de los papeles de los distintos profesionales; dificultad de coordinación entre niveles asistenciales (primaria y especializada), falta de recursos formativos propios y de accesibilidad a los mismos; carencia de tiempo para formación y para adquisición de nuevas competencias; pérdida del prestigio de la medicina de familia (falta de autonomía y limitación de la capacidad resolutiva); falta de homogeneidad de los datos y de compatibilidad de los sistemas, entre las diferentes centros/hospital/comunidad autónoma, etc.
No se puede negar que la Reforma de la Atención Primaria ha dotado de material y personal en forma homogénea a toda España, tanto en el medio rural como en el urbano, sin embargo existen problemas por resolver. En 1991 se elaboró el Informe Abril en el cual se plantean recomendaciones al respecto. Además el Proyecto AP 21, 2007-2012, plantea 44 estrategias para la mejora de la atención primaria en España. Sin embargo, me gustaría saber: ¿de qué manera y a qué costo se conseguirán reducir los problemas hasta ahora existentes?.

Anuncios

8 de Marzo: Día de la Mujer Trabajadora


Con la incorporación de las mujeres al mercado laboral las mujeres están asumiendo multiplicidad de roles y una doble o triple jornada laboral. Esta sobrecarga de funciones impide el normal acceso de las mujeres a puestos de poder y toma de decisiones lo que conlleva un dominio simbólico de lo masculino en todos los sectores afectados: formación, investigación, asistencia, gestión y comunicación en el sistema sanitario.
En España, en la Universidad las mujeres ocupan puestos de menor rango que los hombres. Por término medio, en ciencias de la salud, una mujer de cada 8.5 titulares llegará a ser catedrática, mientras que lo consiguen uno de cada 2.3 hombres. Además su presencia en los órganos de representación es minoritaria. Prácticamente existe una ausencia de mujeres rectoras y una tímida presencia en los vicerrectorados.
También existe una menor presencia de mujeres en las revistas sanitarias especializadas como autoras o formando parte de comités de redacción y revisión. En España son excepcionales las revistas dirigidas por una mujer (3 de 172), pero empiezan a ser minoritarias (25,6%) las revistas que no han integrado ninguna mujer en su comité directivo central.
La situación en el Sistema Sanitario es parecida: concentración de las mujeres en los puestos de trabajo menos valorados y menor presencia en los puestos y especialidades más reconocidas así como en los cargos directivos y de responsabilidad. En el Servicio Andaluz de Salud en el año 2007 el 68% del personal sanitario eran mujeres, y sólo ocupaban el 34% de los cargos directivos.
El porcentaje aproximado de mujeres en las juntas directivas de sociedades profesionales sanitarias es del 33,2%, lo que supone una infrarrepresentación de las mujeres, especialmente en algunas especialidades en las que son mayoría.
Las estadísticas recientes a nivel mundial muestran que las mujeres continúan aumentando su participación en los puestos gerenciales, pero esta tasa de progresión es lenta, irregular y a veces desalentadora para las mujeres, quienes encuentran obstáculos en su desarrollo profesional.
La regla empírica suele ser siempre la siguiente: cuanto más alta es la jerarquía institucional, menos mujeres hay.