GESTION AMIGABLE DE LA SALUD: G. A. S. Blog´s

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El burnout una situación a evitar

En una de las clases de la semana pasada, tratando los temas de motivación y liderazgo surgió el concepto de burnout al hablar de aquellos profesionales muy productivos pero también muy insatisfechos.
El término de burnout fue utilizado en el campo de la Medicina por primera vez en 1974 por Herbert Freudeberger, un psicólogo estadounidense que trabajaba como voluntario en una clínica para toxicómanos y que observó un proceso que se repetía en sus compañeros. Al principio llegaban llenos de ilusión y con ganas de cambiar el mundo. Sin embargo, poco a poco esa ilusión se iba perdiendo al contacto con la realidad del mundo de la droga y , aproximadamente al año, un porcentaje importante de ellos tenían trastornos emocionales, se sentían tristes y con síntomas de cansancio emocional. Además mostraban conductas poco compresivas hacia los pacientes e incluso, en algunos casos, cierto grado de hostilidad hacia ellos culpabilizándoles de su estado.

Desde entonces el síndrome de burnout ha sido muy estudiado. La definición más ampliamente aceptada es la que dieron Maslach y Jackson en 1986: el síndrome de burnout es una respuesta inadecuada a un estrés emocional crónico cuyos rasgos principales son: un agotamiento físico y psicológico o emocional, una actitud fría y despersonalizada en relación con los demás y un sentimiento de inadecuación para las tareas que se han de realizar. Existen muchos factores estresantes pero el concepto de burnout se refiere específicamente al estrés que aparece como resultado de la relación entre una persona y su trabajo cuando este consiste en ayudar a otras personas (trabajadores de servicios sociales, sanitarios, educativos,…)

Dicho síndrome puede repercutir tanto en la vida personal y familiar del profesional ( manifestaciones psicosomáticas, absentismo laboral, conductas violentas, conductas de riesgo, abuso de fármacos y alcohol, distanciamiento afectivo) como en su vida laboral (insatisfacción y deterioro del ambiente de trabajo, disminución de la calidad y aumento de los costes del servicio que presta, reconversión profesional o abandono de la profesión).

Existen múltiples factores de riesgo para su desarrollo. Algunos en relación con la práctica clínica como son el contacto cotidiano con la enfermedad y la muerte, las exigencias de los pacientes motivadas por las nuevas expectativas sociales sobre la salud, el manejo de la incertidumbre o la percepción de falta de apoyo social. Otros relacionados con las características individuales como el ser una persona idealista. Y también hay factores de riesgo en relación con la organización como la burocratización, la insuficiencia de recursos o la turnicidad y nocturnidad. Seguramente sea una combinación de factores lo que hace que un médico termine “quemado”.

Lo alarmante es que en España hay varios estudios que estiman la prevalencia de este síndrome en profesionales sanitarios y que arrojan cifras de entre el 23% al 58%. Hace unos meses se publicaba en el Diario Médico un artículo que establecía en un 40% el porcentaje de médicos de atención primaria con síntomas de “desgaste”. Así que viendo estas cifras me pregunto: ¿Se puede permitir un sistema sanitario tener a un porcentaje tan alto de médicos “quemados”? En clase se habla con frecuencia de la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, ¿es esto sostenible? ¿no deberían los gestores reflexionar acerca de este problema que hace que disminuya la calidad del servicio y que aumenten los costes?

No tengo las soluciones pero pienso que sería útil por un lado formar a los profesionales en el manejo de las emociones de forma que puedan convivir con el dolor, el sufrimiento y la muerte con el menor coste emocional posible. Por otro lado creo que los equipos deberían compartir además de experiencias puramente clínicas otro tipo de experiencias de la práctica diaria más relacionadas con el manejo de situaciones difíciles. Además pienso que los profesionales deben ser escuchados y que la organización debería intentar dar respuesta a las necesidades detectadas. Otro aspecto que me parece que ayudaría a solucionar este problema es que la administración sanitaria, por un lado, dejase de generar en los ciudadanos expectativas irreales sobre lo que el sistema sanitario les va a ofrecer. Y que por otro lado, realizase una gestión y distribución de los recursos coherente, que permitiese ofrecer la mejor atención a la población a través de unos profesionales que se sientan reconocidos y satisfechos con su trabajo.

Considero que el burnout es un problema complejo y difícil de resolver pero que no por ello debe ignorarse sino que debería considerarse como un aspecto prioritario a resolver en la agenda de los gestores interesados en mantener la salud de su organización a corto, medio y largo plazo.

¿ES CULPA DEL GESTOR?

“Los responsables siempre son los jefes”

Imagen de Hospital Xoco, donde la mala gestión se traduce en muertes

Hace aproximadamente 10 años en mi primer experiencia laboral, como vendedor de cursos de inglés, escuché a mi jefe decir que él era el primer responsable de qué las ventas no fueran bien… en realidad, desde mi perspectiva, creía que no era así, sino que todos teníamos a cargo las ventas individuales y que no era justo que él se responsabilizara por los bajos resultados de los demás.

Recordé esto cuando en la clase de hoy en el máster de Salud Pública, nuestro instructor, José Francisco García Gutiérrez, dijo que él se responsabilizaría de que todos aprendieran su clase.

¿Qué tanto los “directores”, “gerentes”, “gestores”, cómo quiera que se les llame, son RESPONSABLES FINALES de las acciones del equipo o empresa que dirigen? Recomiendo para enriquecer este tema de debate que lean de María Fernanda Díaz el artículo que hace referencia a la Gestión Altamente Efectiva.

Esta “responsabilidad” (o en el caso inverso “culpabilidad” si las cosas salen mal) adquiere mayor relevancia cuando se trata de un sistema sanitario en lo que los errores cuestan la salud o la vida de las personas.

Uno de tantos casos de mal manejo de un hospital se dio en la Ciudad de México: Un problema de apendicitis 2 mal atendido en el Hospital de Xoco en el Distrito Federal que termina en muerte. De este caso y otros similares hay referencias en la página de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. Este caso, ahí narrado es el siguiente:

“El 29 de noviembre de 2007, se presentó en las instalaciones de este Organismo, una mujer de 25 años de edad, para denunciar que el día 28 de noviembre, al acudir a visitar a su esposo que fue intervenido de una peritonitis en el Hospital General de Xoco, se percató que no le brindaban los cuidados adecuados por parte del personal de enfermería, lo cual le hacía temer que su estado de salud pudiera empeorar o estar en riesgo. Posteriormente, el 30 de diciembre de 2007 al visitar nuevamente a su esposo, se percató que desprendía un olor fétido. Al levantar la sábana que lo cubría observó que se encontraba sucio de materia fecal con sangre, la cual salía de la herida. En el lugar, también había moscas, debido a la deficiente higiene con la que cuenta el hospital. Esos hechos derivaron que personal de enfermería realizara una limpieza profunda a la herida.

El 1 de enero de 2008, observó que su esposo presentaba 40 grados de temperatura, lo cual le desencadenó alucinaciones y la imposibilidad de hablar, aunado a que de nueva cuenta se encontraba muy sucio de materia fecal y sangre. Por la tarde de ese mismo día, se percató que su esposo tenía los ojos en blanco y cada dos o tres minutos presentaba espasmos . Durante ese tiempo ningún médico se responsabilizó de la atención de su familiar. Finalmente, a las 22:00 horas de ese día, personal del hospital se comunicó para informarle sobre su fallecimiento”.

¿Quién fue el responsable de esta muerte? Los dedos apuntan, sin pensar mucho, en el director del hospital, y así se manejó en la prensa hablada y escrita. Sin embargo, ¿no deberían también estar junto con él todo el personal involucrado?

¿Cuáles son las claves para ser un buen gestor y evitar “culpabilidad” de decisiones y acciones mal tomadas por los miembros de nuestro equipo?

La clave está en la DELEGACIÓN. Considero que esta es la principal labor del gestor. Sin embargo, incluso los franceses, expertos y con las mejores escuelas de gestión en el mundo, no tienen claro esto en su formación académica. Es en Francia donde se han publicado recientemente un caso digno de analizar en el que se habla justamente de los límites y la distinción entre el mandato de gestión y la delegación de funciones y sus repercusiones legales: Mandats de gestion et délégations de pouvoirs: une necessaire distinction.

Los responsables siempre son los jefes. Aunque siempre he vivido y he de vivir responsabilizándome de todo aquello que se me encomienda y que gestiono, no estoy totalmente de acuerdo. El “siempre” es algo que debe matizarse, sobre todo en casos como los descritos… ¿O usted qué opina?

Visita al Hospital de Poniente

El pasado jueves acudimos a El Ejido para conocer sobre el terreno cómo se gestiona la Empresa Pública Hospital de Poniente. De la charla que nos ofrecieron me quedó la sensación de que tanto la directora gerente como el resto del equipo directivo están satisfechos con esta forma de gestión y convencidos de que tiene muchas ventajas (lo cual por otra parte era de esperar). Nos presentaron tres proyectos que están llevando a cabo con éxito ( Medicina Tropical, Humanización del Parto y Gestión de Casos) pero eché de menos poder conocer la visión de los profesionales que de forma diaria se enfrentan a la realidad fuera de los despachos. Me hubiese parecido muy interesante saber qué opinan ellos de esta forma de gestión, qué ventajas y/o inconvenientes le ven, que piensan de los métodos de selección del personal, si se encuentran satisfechos con su trabajo y con la forma en que se les valora e incentiva, qué grado de participación tienen en la toma de decisiones, cómo se controla el consumo de recursos, qué criterios de calidad se siguen y cómo se establecen,… En fin, que me parece que hubiesen aportado una información muy importante para tener una visión más rica, real y global de la gestión y funcionamiento del hospital.

Que es esto de Gestionar??

De acuerdo a Vicente Ortún* , gestionar supone coordinar y motivar a las personas de una organización para conseguir las finalidades de ésta misma. Indiferentemente del tipo de organizacion al cual se haga referencia es cierto que la gestión sanitaria “Es la función ejecutiva de planificar, organizar, dirigir, controlar y supervisar actividades sanitarias encaminadas a mejorar resultados en salud de la población.(…). siendo una “CIENCIA” interdisciplinar en la que contribuyen la historia, la economía, el derecho, la sociología, la psicología, la salud pública y la medicina” tal cual se expresa en los 100 terminos más utilizados del diccionario de Gestión Sanitaria para médicos (que mas bien debería orientarse a profesionales de las ciencias de la salud, pero eso es tema de otra discusión).

En cuanto a definirlo como una “Ciencia” las opiniones son diversas; pero, si eso de enfrentarse a un toro y hacer lidia durante no se cuantos tercios para ganar rabo y oreja es descrito como una ciencia, valdria la pena analizar lo que ocurre en la arena de la gestión para determinar si definitivamente hablamos de ciencia o nó.

  *en ¿Conocimiento para gestionar?, Gestión Clínica Sanitaria.